Carmen 32 (Catulo)
Te ruego, mi dulce Ipstilla,
delicia mia, encanto de mi vida,
invítame a tu casa esta tarde.
Si aceptares, procura otra cosa:
que tu puerta dejes destrancada,
y no se te ocurra salir.
Quédate en casa y prepárate
para nueve - si, nueve sucesivas culeadas!
Si estas de acuerdo, invítame ahora:
Porque estoy comido y satisfecho, echado
boca arriba, mi verga salida de mi túnica y manto
lunes, 17 de agosto de 2009
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